Fuerzas de Van der Waals y Fuerzas de Casimir. Su relación con la Gravedad.

Hoy vamos a exponer qué pensamos que son las fuerzas de Van der Waals y las fuerzas de Casimir dentro de un modelo que unifica los campos electromagnéticos con los campos de gravedad, partiendo de la hipótesis de que todos los campos de gravedad varían cíclicamente, es decir, que son espacios variantes en (con) el tiempo.

Para nosotros las fuerzas de Van der Waals son fuerzas de arrastre (no o no sólo interacciones) producidas por el desplazamiento en el plano horizontal de un campo eléctrico magnético creado al interaccionar (entrelazarse, intersectarse) al menos dos campos gravitatorios que varían cíclicamente.

Por su parte las fuerzas de Casimir son fuerzas producidas por el desplazamiento de un campo gravitatorio al variar cíclicamente y tienen lugar como fuerzas de arrastre (no interacciones) en la parte del campo de gravedad que no está entrelazada con otro.

Pensamos que el giro magnético alrededor de un campo eléctrico está originado por la acción cíclica de las fuerzas de Van der Waals (alternándose las de unión y las de dispersión, también llamadas estas últimas Fuerzas de London. Unas y otras no son más que un momento diferente de la cíclica variación de los campos de gravedad entrelazados).

El giro gravitatorio alrededor de un campo de gravedad está originado por la acción cíclica de las fuerzas de Casimir, alternándose las de unión (de fuera a adentro) con las de dispersión (de dentro hacia afuera).

En ambos casos es la variación gravitatoria la que orgina las fuerzas, pero las de Casimir tienen lugar en la parte del campo de gravedad no intersectado con otro y pueden existir en un único campo. Las de Van der Waals actúan en la parte intersctada por al menos dos campos de gravedad que varían cíclicamente, es decir, en el campo eléctrico creado por ellos.

Las fuerzas de Van der Waals y las de Casimir son por tanto una manifestación (secundaria y primaria respectivamente) de la variación cíclica de los campos de gravedad, así:

1. Las fuerzas de Van der Waals no pueden identificarse con el campo eléctrico, pero sí son una consecuencia del desplazamiento de éste en el plano horizontal y son la causa del giro magnético en el interior de dicho campo. A su vez, están causadas por la variación de dos campos de gravedad que están entrelazados. Es decir, las Fuerzas de Van der Waals, lo mismo que el campo eléctrico cuyo desplazamiento las produce, son una consecuencia de la variación cíclica de la gravedad (de al menos dos campos de gravedad entrelazados).

2. A su vez las fuerzas de Casmir tampoco pueden confundirse con la gravedad sino que están causadas por la variación cíclica del campo gravitatorio. Pero las fuerzas de Casimir sí que son la causa del desplazamiento orbital que tiene lugar alrededor del campo de gravedad (de cada campo de gravedad o de un único campo de gravedad).

Las líneas de dirección de estas fuerzas dependen de las diferentes fases de variación que tengan los campos de gravedad entrelazados. Así:

1. Cuando los campos de gravedad entrelazados varían con un misma fase (los dos se expanden y se contraen al mismo tiempo) existe una simetría en el campo eléctro magnético que se encontrará situado entre medias de ambos campos de gravedad (en el caso de que sólo sean dos los entrelazados). En este caso, cada una de las materias asociadas a sus respectivos campos de gravedad son conocidas en el modelo atómico vigente en la actualidad como “Bosones”. Aquí las direcciones de las líneas de fuerza de arrastre del campo eléctrico (Fuerzas de Van der Waals) se oponen a las de arrastre de cada uno de los campos de gravedad entrelazados (en la parte no intersectada con el otro, Fuerzas de Casimir) en la parte más próxima al campo eléctro magnético, y conciden con ellas en la parte más alejada de él.

2. Cuando los campos de gravedad entrelazados varían con diferente fase (cuando uno se expande el otro se contrae y cuando aquél se contrae éste se expande) se produce una ruptura de la simetría de modo que el el campo electro magnético se desplazará hacia el lado de aquél de los campos de gravedad entrelazados que se halle contraído. En este caso, cada una de las materias asociadas a sus respectivos campos de gravedad son conocidas en el modelo atómico vigente como “Fermiones”. En estos casos las líneas de dirección de las Fuerzas de Van der Waals coinciden con las de las fuerzas de Casimir.

Aun siendo estas ideas algo tan simple como meter una ficha cuadrada en un agujero cuadrado, yo mismo que lo estoy escribiendo no me sentiría capaz de leer todo esto sin guiarme por los dibujos que he puesto al final de la entrada. Y pienso que además puede resultar especialmente incómodo de entender para alguien que tienga completamente integrado en su forma de pensar el modelo atómico vigente en la actualidad en el cuál la materia tiene cargas de signo diferente en su interior. Hay que tener en cuanta que nosotros estamos partiendo de un modelo de campos cíclicamente variantes. Para nosotros la materia no tiene ninguna carga eléctrica en su interior. No existen protones, neutrones ni electrones como tales subpartículas, ni ninguna otra, lo que existe son variaciones de campos de gravedad que se expanden y se contraen cíclicamente, y se entrelazan dando lugar a campos electromagnéticos en su común intersección.

La electronegatividad de una materia no significa en esta perspectiva que una materia tenga tendencia a atraer los electrones de otra ni nada parecido. Se trata tan solo de campos (espacios, curvaturas) que varían en el tiempo y al entrelazarse crean nuevos campos que se desplazan hacia uno u otro lado de los campos que los anidan.

En el siguiente dibujo he puesto signos a las masas asociadas a los campos para que se entienda mejor que es el concepto tradicional de “carga eléctrica” positiva y negativa. Como guía puede servir esta pequeña “traducción” de conceptos:  El “protón” positivo correspondería con el campo de gravedad expandido (cuando está entrelazado con otro), el “electrón” negativo corresponsería con el campo de gravedad contraído (al estar entrelazado con otro).  La “Nube de electrones” que enlaza una materia con otra formando un enlace químico o “los electrones de valencia” compartidos se correpondería con el campo eléctrico (la intersección de al menos dos campos de gravedad entrelazados). El “fotón” se correspondería con la pulsación del campo eléctrico, es decir la línea de fuerza ascendente que el campo eléctrico produce en dirección vertical (oscilante o no). También puede considerarse “electrón” a una materia que orbite en el interior de este campo eléctrico.

Espero que con estas aclaraciones generales y seguramente poco precisas y el siguiente gráfico pueda ayudar a entender las ideas expuestas con más claridad:

VWaals-Casimir

Las líneas de fuerza también pueden verse como “up” y “down” si vemos el modelo desde otra perspectiva:

 VWaals-Casimir2

Cabe pensar también en otras diferentes posibilidades, por ejemplo dependiendo de la distancia a la que se encuentren los campos gravitatorios, crearán un tipo de enlace u otro. Si enlazamos el campo electromagnético creado en la intersección de los dos campos de gravedad de una molécula con el campo de gravedad que es el extremo de otra molécula, estaremos enlazando este campo de gravedad (fuerza de Casimir) con el campo electromagnético (Fuerza de Van der Waals) de la otra molécula, y con el campo gravitatorio (fuerza de Casimir) de uno de los átomos de la otra molécula para crear un nuevo campo eléctrico magnético en la intersección de esos dos campos de gravedad:

Enlaces

Por último respecto a los Enlaces de Hidrógeno, que también son considerados como un enlace intermolecular. Pienso que el modelo actual ha llevado a un uso indebido del Hidrógeno como elemento necesario en muchas reacciones químicas. Dado que se piensa que las “cargas positivas” (protones) y negativas (electrones) están en el interior del átomo, los protones del núcleo no pueden usarse para explicar muchas reacciones en la que existe intercambio de cargas positivas ya que ello requeriría una reacción “nuclear”. Por ello en la práctica se han venido a usar los protones de los átomos de Hidrógeno, de los que se puede disponer con más libertad. Pero si pensamos en las cargas positivas como los momentos de expansión de los campos de gravedad que se entrelazan, entonces no es necesario acudir a los protones que puedan procurar los átomos de Hidrógeno para explicar enlaces y reacciones que de otra forma, sin Hidrógeno, sería imposible.