‘Cuántica’, anyones multidimensionales y fermiones de Majorana   Leave a comment

Hola amigas y amigos, cómo están? Espero que sigan bien.

Hace unas semanas estuve viendo algunos vídeos divulgativos en los que habla coloquialmente el profesor José Ignacio Latorre, que es un prestigioso catedrático de física teórica de la Universidad de Barcelona. También dirige algunos proyectos importantes sobre computación cuántica en varios países, y es director del Centro de Ciencias de Benasque Pedro Pascual.

Hay varios que pueden buscar en youtube, por ejemplo este:

Me pareció una persona sensata – dice que a sus físicos lo que les pide sobre todo es sentido común y tenacidad – abierta, sencilla, apasionado de la física, muy dinámico, y que se declara como yo ¨librepensador¨, así que me sorprendió encontrarlo y decidí leer el primero de los dos libros que ha publicado: “Cuántica. Tu futuro en Juego.”

Es un libro breve que se lee fácilmente (normalmente yo no me termino los libros y este sí lo terminé) en el que expone los principios rectores de la mecánica cuántica y presenta algunas de sus principales aplicaciones, en especial la computación y la criptografía cuántica.

No voy a hacer una crítica del libro, para eso necesitaría más tiempo, pero sí diré algunas opiniones e ideas que he tenido.

No sé qué impresión puede causar el libro en una persona que no haya pensado nunca sobre física. Seguramente de mucha extrañeza. ¨Cuántica¨ sería una de las ciudades invisibles que la imaginación del profesor añadiría a las de Italo Calvino, regida por las en principio extrañísimas reglas de la mecánica cuántica.

Aunque lo primero que hace es una defensa del saber por el saber, en contra del saber utilitario que predomina hoy en día, lo cierto es que la física atómica se ha desarrollado de una manera instrumental, y ello ha dado lugar a muchas inconsistencias – por no decir incoherencias – lógicas que se hacen insostenibles para cualquier persona pensante. El profesor les pide a sus físicos sentido común pero la mecánica cuántica es una completa insensatez, (el profesor la califica con mayor afecto que yo como catedral del saber), que sin embargo se ha sostenido hasta hoy por la precisión lograda y por las aplicaciones tecnológicas a que ha dado lugar y que el profesor expone concisamente en una buena parte del libro.

Y es que esta tensión entre el puro deseo de conocer (de llegar a los mecanismos que subyacen detrás de la aparente falta de causalidad y del supuesto azar) y la necesidad de desarrollar aplicaciones prácticas unida al deslumbramiento por los logros obtenidos, y la tensión entre el sentido común (la sensatez, la razón natural y la lógica causal) y la irracionalidad que se infiere en y del modelo (la aleatoriedad inherente de la naturaleza, el azar, la probabilidad de la mecánica cuántica) están presentes en el libro. Aunque a veces, por la forma de exponer, puede no parecer clara su postura, el profesor deja entrever que él – como Einstein – lo único que no puede aceptar en su fuero interno es la aleatoriedad como un elemento intrínseco de la naturaleza y espera que tal vez en un futuro una nueva teoría resuelva el problema del azar.

Los principios ilógicos de la mecánica cuántica, aquellos que le obligan a uno a hacerse un baypass cerebral si lo que desea es estudiar y terminar la carrera de físicas, son un verdadero disparate para alguien sensato. Pero luego te ponen todas aquellas aplicaciones prácticas como los lasers, los GPS, los microchips, los ordenadores cuánticos, las resonancias magnéticas, los aceleradores de partículas, y algunas que se esperan lograr en el futuro, y uno que no esté acostumbrado puede dejarse impresionar y pensar que la física no es un camino por el que haya sido llamado, que es mejor estudiar Derecho.

En los vídeos que he visto el profesor no se muestra muy fan de los estudios de Derecho, pero lo cierto es que el Derecho es uno de los pocos reservorios – la filosofía dejó de serlo hace tiempo – que quedan de sentido común. El Derecho Romano, el Derecho Civil Privado, el Derecho Constitucional, el Derecho Internacional… son puro sentido común. El Derecho no es más que la creación y aplicación de reglas sensatas y razonables, que tratan de resolver con equidad aquellas situaciones que los humanos, llevados por la insensatez de nuestra sinrazón, no somos capaces de tratar ni resolver amistosa y civilizadamente sin ayuda. En los estudios de Derecho se aprende una manera de pensar, con sensatez, identificando tipos, haciendo deducciones lógicas, y aplicando cabalmente reglas pertinentes que han de interpretarse de acuerdo con el tiempo y la realidad social en que han de ser aplicadas. El Derecho es (o debería ser) la inteligencia sutil y sensata del Juez Salomón, y la aplastante y brillante cordura de Sancho Panza resolviendo conflictos como gobernador de la Ínsula de Barataria.

A demás, en Derecho se enseña a escuchar y atender y valorar las diferentes opiniones de los autores, de la doctrina, de los tribunales, sin dar preponderancia a una u otra. Se trata de analizar, de ver las diferentes perspectivas, los matices, de buscar la mejor solución a cada caso. Y es en Derecho donde se consideran los “indicios racionales de criminalidad”. Hay pistas? Hay sospechas razonables de algo? Si vemos que todas las flechas van hacia un mismo sitio, ¿no es racional dar cierta verosimilitud a la intuición de que por allí debe encontrarse una diana?

A mí en casa me dicen que no tengo sentido común ni lógica, pero no puedo estar más en desacuerdo.

Me pregunto por qué estos físicos exitosos profesionalmente que tienen la posibilidad de crear grupos de investigación no hacen equipos multidisciplinares y ponen al lado de los físicos a juristas, filósofos, filólogos, lingüistas, visionarios o artistas, al lado de ingenieros de telecomunicaciones o de motores eléctricos. Porque no les entenderían sin matemáticas? Conceptualmente se tiene que poder entender todo si es suficientemente claro… Luchemos a muerte, a cara descubierta, sólo con los conceptos! Pero si de lo que se busca es de hacer los apaños lógicos y diques de contención a la razón para seguir tirando hacia adelante, entonces mejor no.

Siempre que me presentan los logros apabullantes de la física respondo que cuáles han sido los logros que se han dejado de conseguir justamente por causa de los modelos que tenemos. Sabemos cambiar la estructura subatómica de los elementos materiales para transformar cualquier elemento en cualquiier otro? Sabemos controlar la antigravedad y viajar a otras galaxias o seguimos pensando que los planetas se mueven por inercia que la antigravedad no existe y que qué avanzamos estamos que hemos ido a Marte y tenemos dos telescopios deambulando por ahí? Sabemos por qué se duplica la célula y cómo reconducirla, no exterminarla, cuando se produce una alteración en el ritmo normal de duplicación? No (o, todavía no). Pues para mí lo más importante es esto. Saber en qué medida un modelo que parece ser útil está actuando también como techo del desarrollo.

Pero disculpen, porque me he ido completamente del tema.

Una de las palabras que más aparece en el libro es el término “astucia”, parece que en casi todos las aplicaciones prácticas hayan tenido que tirar de astucia para lograr dominar aquello. Es ciertamente meritorio que sin referencias visuales ni geométricas, sólo con cálculos probabilísticos y experimentos ideados al efecto hayan llegado a construir ese complejísimo y retorcidísimo modelo que sirve manipular aunque sea burdamente algo tan diminuto como un átomo (o lo que ellos piensan que es un átomo). Yo, más que esta catedral de la inteligencia humana preferiría algo sencillo y claro, sin florituras, sin artimañas, sin trucos, sin trampas, sin soluciones prodigiosas, sin piruetas geniales, sin probabilidad. Con coherencia lógica.

Pero lo que más me llamó la atención de todo el libro hasta el punto de que es en lo único que estoy enfocado ahora fue un pequeño párrafo en las págs. 112-113, al hablar de la computación cuántica y después de presentar los qubits basados en corrientes superconductoras y los basados en iones, cuando dice:

“Existen otras propuestas para crear qubits capaces de soportar cálculo cuántico. Una de ellas parece pura magia. La idea consiste en aprovechar la propiedad cuántica de que ciertos sistemas físicos presentan propiedades topológicas que se reflejan al intercambiar partículas en el sistema. En este tipo de sistemas, podemos pasar lo que llamamos un anyon alrededor de otro. Su función de onda cambia. Toma una fase. Jugando con intercambios de anyones como si fuesen hebras que tejen nudos es, en principio, posible realizar cómputo cuántico. La propuesta toma fuerza porque esa forma de proceder debería ser robusta frente a la decoherencia. Nadie ha logrado puertas lógicas con anyones. Esperemos que un día sea posible y la magia se convierta en cálculo”.

¿De modo que sí que tienen ya conocimiento de un “sistema físico” con propiedades topológicas a nivel atómico? ¿propiedades que se reflejan (no sé si aquí el profesor quiso decir expresamente que tienen simetría de espejo o si usó ese término inconscientemente) al intercambiar partículas en el sistema? Eso sí que fue una gran sorpresa. Me fui inmediatamente a buscar más información a Google, dónde si no.

Entonces me encuentro que a los “anyones” (que no “aniones”) los consideran como “cuasipartículas” (ya me dirán ustedes qué cosa puede ser una cuasipartícula como no sea uno de esos eufemismos que usan los físicos para evitarse obstáculos lógicos), de dos dimensiones, o sea, una cuasipartícula plana. Y de aquí sacan propiedades topológicas que están empezando a usar en computación cuántica. Pero esperen, que es que además están intercambiando partículas idénticas, bueno, cuasipartículas, y estas cuasipartículas pueden aparecer como fermiones o como bosones indistintamente, y además están modulando la función de onda del sistema cambiando la fase…

Pero vayamos a wikipedia porque hay mucho más:

https://en.wikipedia.org/wiki/Anyon

Particle exchange 2d anticlockwise
Particle exchange 2d anticlockwise. Maschen / CC0
Particle exchange 2d clockwise
Particle exchange 2d clockwise. Maschen / CC0

En los gifs animados de arriba se muestra la trayectoria de estos anyones 2d. Supuestamente los anyones serían cuasipartículas en 2D. Pero hay también modelos de anyones en 3D y modelos de campos de anyones.

Esto sólo ya justificaría haber leído el libro y muchos otros libros. Para mí representan los spins o giros orbitales internos de los subcampos multidimensionales del sistema de campos intersectados tridimensionales, mientras evolucionan de bosones (generando un fotón con spines opuestos formando una doble hélice ascendente), a fermiones (generando un espín que se orienta hacia la izquierda del centro de simetría cuando se trata de electrón, o hacia la derecha cuando se trata de positrón), es decir cuando las fases de variación de los dos campos intersectados son iguales y cuando se desincronizan haciéndose opuestas. Es una representación en 2d porque no tienen la topología de los campos y subcampos que generan esos spines. La toplogía que les falta es esta:

Pero hay más:

Hay muchísima información sobre los modelos dee anyones y varios libros que encontrarán buscando por “Fractional Statistics”, (aunque aquí haya una topología necesitan también la estadística), en los que también aparece la historia y el desarrollo de los modelos que se han hecho con anyones, algunos ya también con 3 dimensiones y con campos.

Pienso que los anyones, considerados en 3D, serían otra forma de aproximarse a comprender lo que es el núcleo atómico. En otros posts mencioné cómo en el modelo de campos intersectados los fermiones son los subcampos que surgen cuando los campos intersectados varían con fase opuesta, y esos fermiones se convierten en bosones cuando las fases de variación de los campos intersectados convergen haciéndose iguales, devieniendo en fermiones nuevamente al desincronizarse las fases, y así sucesivamente.

Una de las principales predicciones de la teoría de cuerdas es la supersimtería, la existencia de una partículas supersimétricas – que no han sido encontradas por los grandes aceleradores – que conectarían a traves del tiempo a fermiones y bosones.

Esta supesimetría también parece subyacer en el modelo de los anyones. En el modelo de los campos intersectados la supersimetría – la supersimetría a través del tiempo – viene dada por los quarks que serían las fuerzas de presión causadas por los campos intersectaos al contraerse o expandirse periódicamente.

Para mi, el principio de exclusión de Pauli (y las estadísticas de Fermi-Dirac o las de Bose-Einstein) se refiere al estado cuántico no de dos partículas iguales sino de una partícula y otra partícula idéntica con spin opuesto, es decir otra partícula cuya simetría es el reflejo de espejo de la primera. Si consideramos como un estado cuántico la contracción de un subcampo, y como otro estado cuántico la expansión de ese subcampo, cuando se trate de fermiones no puede haber dos campos con simetría de espejo contraídos (o expandidos) en el mismo momento; si uno de ellos está contraído su reflejo de espejo estará expandido. En cambio cuando se trate de bosones sí que puede haber dos subcampos con simetría de espejo contraídos (o expandidos) en el mismo momento.

Cuando los físicos cuánticos hablan de superposición se refieren sin saberlo, en mi opinión a estos estados iguales (expandido o contraído) de campos con simetría de espejo. Pienso que los físicos no están interpretando bien ni la superposición ni el entrelazamiento (o entanglement) de partículas.

Para mí el gato de Schrodinger, cuando se trata de fermiones, no es un gato que pueda tener los dos estados al mismo tiempo, muerto y vivo, es un gato-subcampo que puede estar muerto-expandido o vivo-contraído a un lado del espejo y que estará en el estado contrario al otro lado, en el mismo momento; (un momento después los estados se intercambiarán). En cambio, cuando se trata de bosones, el subcampo sí va a estar en el mismo estado expandido (o contraído) a ambos lados del espejo al mismo tiempo; (y a continuación tomará el estado opuesto a ambos lados del espejo también). Este gato y su antigato de espejo estarán colocados de manera transversal. Pero el subcampo gato es una estructura que evoluciona, y al hacerlo cambia sus propiedades físicas. Así que para ser exactos habría que decir que el gato fermiónico que tiene estados cuánticos diferentes a cada lado del espejo, se convierte en un perro bosónico que tienes estados cuánticos iguales a ambos lados del espejo.

Fijándonos en el plano ortogonal, cuando se trata de electrones y positrones, habrá otro gato-subcampo fermiónico que no estará expandido ni contraído sino que estará a la derecha o a la izquierda (o a un lado o a otro del espejo por seguir con el símil); y cuando se trate de fotones, el gato-subcampo fermiónico se transformará en un perro bosónico que estará en estado contraído (y arriba) o expandido (y abajo). En ningunos de los dos casos cabría una superposición de estados cuánticos. Cuando se trate del subcampo ascendente contraído que genera el fotón en el lado cóncavo del sistema, en el lado convexo no habrá un anti fotón, el anti fotón surgirá un momento después cuando el fotón del lado cóncavo decaiga al cambiar su estado cuántico a expandido y descendente.

Es muy fácil e intuitivo ahora buscar en internet por palabras clave, pero para encontrar las respuestas correctas hay que buscar por las preguntas correctas. Es muy sorprendente para mi que con tanta gente a la que he enviado los diagramas de los campos intersectados a nadie se le haya ocurrido decirme que podrían interpretarse como anyones multidimensionales.

Esta búsqueda de los anyones me ha llevado a encontrar otros temas relacionados como la teoría topológica de campos cuánticos, la computación topológica cuántica y los fermiones de Majorana, que parece que están investigando en el Peter Grunberg Institute de Dusseldorf.


Topological matter. Copyright: FZJ

Les suena?

No es lo mismo construir un ordenador cuántico o desarrollar una criptografía cuántica con métodos estadísticos y cálculos probabilísticos sobre una nebulosa informe que hacerlo directamente conociendo la topología del sistema atómico y subatómico.

Muchas veces me fijo en los dibujos que ponen en Google imágenes, porque a mí las figuras me dan muchas pistas. Y uno de ellos ha sido este otro diagrama en el que aparece el nombre del profesor Alexei Kitaev, del Caltech.

Sorprendidos? La teoría de Kitaev es una revisión de otra teoría previa conocida por el nombre de sus autores Sachdev-Ye. Así, su modelo revisado se conoció con la siglas SYK.

Pero parece que el diagrama que he puesto arriba aparece en este trabajo de Vicent Mourik (investigador de la University of New South Wales en Australia) otros, en 2012, titulado “Signatures of Majorana fermions in hybrid Superconductor – Semiconductor nanowire devices”:

Haz clic para acceder a 1204.2792.pdf

Pienso que el diagrama representa un oscilador de Majorana. Para mí, claro, el diagrama representa dos campos intersectados (o fusionados parcialmente) creando un campo compartido en el centro de simetría del sistema dual; ese subcampo se desplazaría a derecha e izquierda periódicamente. Pero para desplazarse así, de forma pendular, los campos intersectados tienen que variar periódicamente con fase opuesta.

Para mí ese subcampo oscilante es un electrón cuando se dirige hacia la izquierda (lo que se apunta con una flecha discontinua) si el campo intersectado izquierdo está contraído y el derecho expandido, y se convierte en su propia antimateria Majorana, el positrón, cuando después se desplaza hacia la derecha cuando el campo intersectado izquierdo se expande y el derecho se contrae. Pero ahí no están representadas las fases opuestas del sistema: los dos campos intersectados se encuentran contraídos o expandidos a la vez, y un sistema así no da lugar a fermiones si no a bosones. Si los campos intersectados se contraen al mismo tiempo, el subcampo experimenta un movimiento ascendente contrayéndose también y generando un fotón, y al expandirse los dos al mismo tiempo el subcampo experimenta un desplazamiento descendente exapndiéndose también; pero ese subcampo que sube y baja ortogonalmente no es una partícula Majorana porque no es su propia antipartícula cuando está en estados diferentes. La antipartícula de ese subcampo ortogonal estará invertida en la parte convexa del sistema, como antifotón.

El prof. Kitaev introdujo el quantum phase estimation algorithm y el concepto de topological quantum computer.

No sé si el profesor Kitaev habrá avanzado más en su teoría en estos años, le escribirle a él también, aunque con pocas expectativas, la verdad, porque no es lo mismo crear un modelo en el que se dice que hay una partícula Majorana que es su propia antipartícula, que decir que eso que hay ahí es una representación de un núcleo atómico en la que faltan los subcampos transversales y que el átomo electromagnético es un sistema dual. Lo último implica cambiar muchas conceptualmente muchas cosas.

Pero me ha dado alegría encontrar esto después de tanto tiempo.

No voy a repetir en este post de nuevo el modelo de los campos intersectados porque ya lo he escrito muchas veces en el post. Baste con poner las figuras por si alguien está visitando este sitio por primera vez:

Fermiones, Fases opuestas:

Bosones, fases iguales:

Quarks supersimétricos:

(La animación no representa la evolución de los fermiones a bosones si no ambos sistemas separadamente; pienso que también haría falta representar un giro rotacional de todo el sistema, de manera que cada subcampo terminaría teniendo un espín opuesto al completar medio giro, excepto en el caso del subcampo ortogonal que se halla siempre en el centro de simetría del sistema creando la pulsación fotónica).

También habría que hablar de la gravedad como fuerza de presión, la materia y energía obscura, los big bang y big silence periódicos, etc que se derivan del modelo, para lo que les remito a otros posts previos.

Pero cabe mencionar también que son los giros orbitales dentro de cada subcampo, lo que constituyen los enl;aces químicos del sistema, lo que mantiene unido al núcleo del sistema dual, lo que une a la materia con la interacción fuerte y la débil. la interacción más fuerte tiene lugar en el subcampo ascendente cuando los dos campos intersectados se contraen al mismo tiempo, y la más débil en el decaimiento del mismo campo cuando ambos campos intersectados se expanden al mismo tiempo. Los métodos probabilísticos de la mecánica cuántica han permitido la fusión nuclear todavía de forma burda, pero no de la manera en la que una topología cuántica permitiría engarzar y desengarzar los subcampos que consitituyen los núcleos atómicos para cambiar las propiedades de los elementos materiales des de los mismos núcleos.

Al final del libro de “Cuántica” el profesor Latorre menciona que ha dejado a parte la interpretación de la onda piloto de Bohm y la teoría de los universos paralelos. Supongo que es porque no les ve sentido ni utilidad. Pero pienso que sí les vería sentido si en vez de una sola guía pensase en dos intersecatadas, y en lugar de varios universos paralelos pensara en dos universos vibrantes intersectados o parcialmente fusionados.

El subcampo electrón se desplaza hacia la izquierda porque lo guía o conduce el campo intersectado izquierdo al contraerse porque es una parte de ese campo que se contrae; pero también ese una parte del campo intersectado derecho que se expande, de manera que el subcampo es conducido por la variación de los does campos intersectados. Y lo mismo puede decirse de la ascensión del subcampo que genera el fotón (en cuyo interior habrá un doble spin con giros opuestos en forma de hélice) y de su posterior descenso al decaer.

Si actuamos sobre la función de onda, sobre la curvatura de uno de los campos intersectados vamos a cambiar la totalidad del núcleo. No hay nada de indeterminación ni azar en ello, hay por el contrario causalidad y determinación. Y hay localidad, pero es una localidad derivada y compuesta, ya que los subcampos no tienen existencia propia ni independiente, son derivaciones compuestas de otros campos.

El libro de “Cuántica” comienza con una misteriosa frase: “Muchos sabios han debatido largamente sobre el gran arquetipo que tal vez subyazca bajo el amagado azar de sus construcciones”. Al leerlo pensé que tal vez el profesor quiso haber dicho “aparente” en lugar de “amagado” azar. Pero ¿por qué usar el término “gran arquetipo” aquí, aunque sea de forma poética? ¿Es que el mecanismo que intuye subyace bajo la aleatoriedad habría de corresponderse con alguna figura arquetípica? ¿a cuál, alguna conocida? ¿a una piedra filosofal? ¿a un Grial?

El Grial, identificado también por la piedra filosofal que buscaban los alquimistas para transmutar la materia, y con el cuerno de la abundancia, y la fuente de la eterna juventud. El “Parzival” de Wolfram Von Eschenbach habló de un físico como el autor que narró la historia del Grial. Fue un físico quien lo vio “escrito en las estrellas”:

“Un pagano, llamado Flegetanis, alcanzó gran fama por su saber. él escribió la historia del Grial. Supo exponernos la ida y el regreso de la estrellas y las dimensiones de sus órbitas hasta que vuelven a sus puntos de origen. Flegetanis vio con sus propios ojos en las estrellas misterios ocultos y habló de ellos con gran prudencia. Nos dijo que había una cosa que se llamaba El Grial. Este nombre lo leyó claramente en las estrellas”

En otro apartado Eschenbach habla también de la danza que tiene lugar en la comitiva que lleva el Grial cuando su presencia le es revelada a Perceval. Por qué habría de danzar el Grial?

La historia del Grial surgió en el sur de Francia, hacia el Siglo XII. En esta época tuvo lugar allí también la herejía cátara. Los cátaros se dice, custodiaban el secreto del Grial, el cáliz que pensaron preciosísimo por haber contenido la sangre del Redentor.  Durante su exterminio final en el Castillo de Monstsegur, la leyenda dice que algunos de ellos, dos hombres y una mujer, lograron escapar con él cruzando el Pirineo y expandiéndose con el tiempo por Cataluña y Valencia. Los cátaros creían en el dualismo, que implica la existencia de dos principios generadores opuestos. Los cátaros eran gnósticos, buscadores del conocimiento. Algunos de ellos, por qué no, bien pudieron ser físicos y astrólogos.

Muy sugerente, no es cierto?

Los elementos materiales se miden en la naturaleza como diatómicos. La doble hélice del ADN no es una sino dos. El cigoto no está formado por una sóla célula sino por dos. Las estrellas binarias son predominantes en el universo. Sabemos que existe la materia y la antimateria. Sabemos que con un campo único no podemos explicar las asimetrías y las fluctuaciones que detectamos en los sistemas solares. Sabemos que el campo único y orbitado no fue válido para construir el modelo atómico y ello hizo que hubiera que construirse instrumentalmente un modelo irracional de átomo sin referencias espaciales que no es compatible con el modelo de sistema solar. Pero la noción del campo único, independiente, invariante, estáticamente eterno sigue guiando, conscientemente o no, los esfuerzos mayoritarios por comprender la naturaleza.

Persistentes sí hay que ser, pero ¿y tercos? No creo que sea un problema de terquedad sino de no ser consciente de las propias asumciones, lo que se conoce como “prejuicios”, estén escondidos en postulados formulados y aceptados o estén mucho más ocultos aún. Por ejemplo, el prejuicio de pensar que el átomo electromagnético es una entidad única en vez de un sistema dual; o que los planetas se mueven por inercia desde los tiempos remotos de un big bang único en vez de sospechar que se mueven porque los conduce el campo al que orbitan, al variar; o que el espacio es único, independiente e invariante en vez de múltiple interdependiente y compuesto. Se ven las asimetrías no explicadas poe el modelo, se ven las inconsistencias lógicas del modelo, pero los prejucios que hacen a modo de repetitivo karma científico no se ven y, lo que es peor, ni se sospechan.

Dice el profesor Latorre que la mecánica cuántica, es una teoría humilde, no busca dar respuestas a cuestiones filosóficas, como si lo que medimos existía antes de que lo midiéramos o no, y que está un su infancia sólo, en sus comienzos, y que en el futuro puede que se llegue a nuevas y mejores teorías. A mí me parece que hablar de “humildad”es un eufemismo; el modelo cuántico es limitado e inconsistente, no humilde. Habrá sí, nuevas teorías, pero siempre que las hagamos nosotros, ahora, con riesgos y sacrificios personales, no los otros que han de venir, no esos que llegarán en el futuro y lo cambiarán todo a mejor. Qué cantidad de cambios están ustedes dispuestos a tolerar en sus vidas sin sentirse amenazados? Qué fundamentos no deben ser menoscabados para que su ego no tema sentir que pierde su autoridad, su estatus y su prestigio? Los físicos, como casi todo el mundo, por instinto de supervivencia, en el fondo no quieren grandes cambios en el ahora suyo.

En el libro he echado en falta una mención expresa a Dirac resaltando la gran importancia del descubrimiento de la antimateria y l asimetría de espejo, y una mención a Pauli con su principio de exclusión. Yo pude hacer la traducción del modelo visual de ondas longitudinales intersectadas a los términos de la física cuántica guiándome sólo por las simetrías y asimetrías espaciales que veía en los campos intersectados y sus subcampos, que no sabía a qué se correspondían terminológicamente, y por el principio – quizás reinterpretado a mi manera – de exclusión de Pauli. El Principio de Exclusión de Pauli fue como mi Piedra Rosetta subatómica.

Considerar un campo único en vez de un sistema de campos y subcampos como mecanismo primario de la naturaleza implica que la antimateria no puede emplazarse topológicamente. Dirac fue capaz de vislumbrar su existencia microscópica a través de las ecuaciones pero a nivel macroscósmico no se ha postulado de la misma manera. No ser consciente de la existencia de campos o universos intersectados es como seguir pensando que la tierra es plana, hay una mitad del sistema que nos estamos perdiendo.

Antes de terminar les dejo el siguiente gráfico;en computación un bit puede tomar el valor cero o uno, (una pulsación física se interpreta como 1 y la no pulsación como 0), mientras que en computación clásica un qubit puede tomar el valor 1 y 0 al mismo tiempo. Aquí he representado la evolución del sistema de campos intersectados poniendo como 1 un campo o subcampo contraído y como cero un campo o subcampo expandido:

El próximo libro que pretendo leer, pero probablemente no lo terminaré y no lo recomiendo porque tiene ecuaciones y la letra minúscula, es el siguiente sobre las transformaciones de Lorentz y la ecuación de Dirac. En la portada muestra también los conos invertidos.

Las portadas de los libros de mecánica cuántica y matemáticas tienen a veces sorpresas interesantes. Vean si no la de este otro libro que me he encontrado:

Falta algo ahí dentro además de las bolitas giratorias, no les parece? A ver si es que no van a ser bolitas…

Siempre me pasa que leo la introducción, me parece inteligible, compro el libro y resulta que está lleno de ecuaciones. Pero siempre hay también algo interesante que sacar; en el de Lorentz encontré esto, a demás de la bibliografía que da al final:

La antigua batallita de que Einstein dijo que Dios no juega a los dados la he escuchado y leído ya tantas veces que me aburre enormemente. Pero me ha interesado mucho la bibliografía que pone en este párrafo al mencionar el artículo “There are no particles, there are only fields” de Art Hobson. Este artículo es muy interesante:

Haz clic para acceder a 1204.4616.pdf

El artículo empieza de forma demoledora y tiene una abundante e interesantísima bibliografía al final. Dice: “Los físicos son todavía incapaces de lograr un consenso sobre los principios o el significado de la teoría más fundamental y precisa de la ciencia, la llamada mecánica cuántica. Abunda el exceso (o el bochorno) de enigmas de enigmas relativos a la dualidad onda-partícula, medición, no localidad, superposiciones, incertidumbre, y el significado de los estados cuánticos”. – Yo agregaría también el problema del entrelazamiento cuántico, si no se añade el adjetivo cuántico parece que es menos, al que llaman entanglement. – “Después de más un siglo de historia cuántica ESTO ES ESCANDALOSO.¨

Buscando alguno de los interesantes libros que menciona al final el artículo, he encontrado este otro libro de Tim Maudlin: “Philosophy of Physics”. Y buscando por el autor de este último encontré un vídeo entrevista en la que explica sencilla y claramente la diferencia entre los modelos de la onda piloto de De Broglie y Bohm y la teoría del colapso de la función de onda. )Los físicos hablan siempre del colapso de la función y no está claro en qué consiste ese colapso). Y dice que a él le parece más natural la teoría de la onda piloto que la del colapso de la función. La ecuación de Schrodinger nos dice cómo evoluciona la función de onda, pero con el colapso la función deja de hacer algo que estaba haciendo de una manera y – aleatoriamente – se pone a hacer otra cosa de otra manera. Y eso no pasa en el modelo de la onda piloto. Les suena esto de que una misma onda haga cosas diferentes?

Entonces me he pasado al libro del profesor Maudlin:

Cuyo comienzo es demoledor para la teoría de la interpretación de Copenhagen, que es la interpretación instrumentalista de la mecánica cuántica que no se preocupa de dar cuenta de nada que no sea hacer predicciones y medidas, de la mecánica cuántica. Esta interpretación es la que se enseña en las facultades de física y la que sigue el profesor Latorre en su libro. El profesor Maudlin la despacha en dos párrafos, lo que da clara muestra del nivel de ruptura que existe ahora mismo en este asunto.

El libro de Tim Maudlin tiene muy buenas críticas en Amazon, pero hay uno que ha puesto el grito en el cielo por el trato brutal que le propina a la imperante (o mainstream si ustedes quieren) interpretación de Bohr y sus secuaces, lo que  a mi me resulta muy gracioso:

En fin. Hay muchas cosas divertidas e interesantes aquí.

Para terminar decir que si en vez de una onda piloto tenemos dos ondas piloto intersectadas con subcampos compartidos y formados por ellas, resulta que las dos ondas pilotos van a conducir al subcampo electrón/positron hacia la izquierda o la derecha, hacia el lado de la onda que se contraiga cuando la onda derecha e izquierda varían con una fase opuesta; pero posteriormente la función va a colapsar porque el sistema de subcampos va a empezar a comportarse de una manera totalmente diferente cuando las dos ondas piloto sincronicen sus fases de vibración (y esto nada tiene que ver con la aleatoriedad).

De modo que con un modelo atómico topológico dual y supersimétrico de campos intersectados los modelos de la onda piloto, el del colapso de la función y el de los multiversos (entendidos no como universos o “mundos” paralelos sino como universos intersectados) se hacen compatibles.

En su libro sobre filosofía de la física, el profesor Maudlin dice expresamente al principio de su libro que no va a tratar de la interpretación de Copenhagen, que es la que ha prosperado de manera instrumental, y en cambio se centra en las teorías de la onda piloto, las del colapso de la onda y los multiversos, que son justo a las que el profesor Latorre dice expresamente, al final de su libro, ha preferido no referirse. La presentación del libro de cuántica está basada sólo en la interpretación de Copenhagen, que es la puramente instrumentalista que no se pregunta ni se preocupa por los fundamentos que subyacen detrás de las mediciones.

Tengan ustedes una feliz semana.

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